viernes, abril 10, 2026

El Congreso Mundial de Psicología contará una vez más con la presencia del psicólogo Fernando Pena

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El reconocido psicólogo español Fernando Pena volverá a pisar en este mes de abril uno de los escenarios más emblemáticos y masivos del mundo: el Auditorio Nacional de México. Tras el éxito rotundo de sus participaciones anteriores, Pena se une al prestigioso cartel del Congreso Mundial en Psicología y Psicoterapia 6.0, organizado por Feelink, que se llevará a cabo los días 25 y 26 de abril de 2026.

Bajo el lema «El tiempo es ahora», esta sexta edición del congreso no solo representa un hito en la formación clínica, sino que consolida a Fernando Pena como uno de los referentes internacionales más influyentes en el ámbito de la salud mental. Pena, fundador del Centro de Psicología Calma al Mar y presidente de la Asociación Española de Psicología Sanitaria (AEPSIS), compartirá sus innovadoras metodologías en un recinto que ha vibrado anteriormente con sus ponencias magistrales, donde ha llegado a agotar ediciones enteras de sus libros ante miles de asistentes. El psicólogo ha sido definido como uno de los conferenciantes de mayor impacto, tanto por su estilo dinámico sobre el escenario como por los contenidos útiles e inmediatamente aplicables de sus conferencias.

En esta ocasión, Fernando Pena compartirá el escenario del «Coloso de Reforma» con otras mentes brillantes de la psicología y la psiquiatría mundial. Entre los ponentes confirmados para esta edición 6.0 se encuentran en el cartel figuras de la talla de:

-Mario Alonso Puig: médico referente en inteligencia emocional y liderazgo.

-Enrique Rojas: renombrado psiquiatra y experto en afectividad.

-Pilar Sordo: reconocida psicóloga y escritora chilena.

-Steve Hayes: cocreador de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).

-Gaby Pérez Islas: especialista en tanatología y acompañamiento en el duelo.

-Rafael Bisquerra: líder en educación emocional.

-Ana Asensio: neuropsicóloga, escritora y divulgadora internacional

-Mercedes Bermejo: psicóloga y terapeuta familiar de amplio recorrido internacional

entre otros expertos mundiales que abordarán las nuevas corrientes clínicas.

La trayectoria de Feelink y el impacto de sus congresos

Feelink se ha distinguido por organizar algunos de los encuentros de salud mental más grandes del mundo, contando en ediciones pasadas a figuras legendarias como Martin Seligman (padre de la Psicología Positiva), Jorge Bucay, Giorgio Nardone y Jeffrey Zeig. Ya había contando previamente en dos ocasiones con el psicólogo Fernando Pena en sus congresos mundiales, y en esta ocasión vuelve a apostar por un comunicador excepcional, capaz de transformar conceptos técnicos en herramientas prácticas para el bienestar.

El Congreso Mundial de Psicología y Psicoterapia 6.0 no está dirigido exclusivamente a profesionales sanitarios. Aunque psicólogos, médicos y terapeutas constituyen una parte importante del público, estos eventos están abiertos también a educadores, estudiantes, responsables de recursos humanos, cuidadores y cualquier persona interesada en el desarrollo personal y la salud mental.

Esta diversidad de perfiles genera un entorno enriquecedor donde se comparten experiencias, perspectivas y conocimientos. El intercambio entre profesionales y asistentes fomenta una comprensión más amplia de los desafíos psicológicos actuales.

Además, para los profesionales, asistir a un congreso internacional supone una oportunidad para actualizar conocimientos y mantenerse al día en un campo que evoluciona constantemente.

En su intervención en el congreso de abril, Pena abordará temáticas centradas en la psicología aplicada y la actitud positiva, siguiendo la estela de sus exitosas obras “Las 10 claves del bienestar” y “Cómo seducir a tu cliente”. Su enfoque vivencial y su capacidad para conectar con grandes audiencias prometen convertir su ponencia en uno de los momentos cumbres del evento.

Fernando Pena, con una comunidad de más de 260,000 seguidores en YouTube y una dilatada experiencia en la dirección de másteres de psicología clínica, se ha especializado en ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial a través del cambio de pensamiento y la acción positiva. Comenzó a trabajar de psicólogo a finales del año 2022 y desde entonces su centro de psicología, Calma al Mar, ha ido creciendo hasta las nuevas instalaciones que ha inaugurado este mes en la céntrica calle Cuenca de Valencia. Calma al Mar se ha convertido así en uno de los centros de referencia para todas las personas que busquen psicólogos en Valencia. Además, en su centro de psicología proporcionan atención psicológica online para pacientes de cualquier parte del mundo.

La importancia de invertir en salud mental

Durante décadas, la salud mental fue un aspecto secundario dentro del cuidado de la salud general. Sin embargo, hoy se sabe que el bienestar psicológico influye directamente en la salud física, las relaciones personales y el rendimiento profesional.

Acudir a un Congreso Mundial de Psicología es una forma de invertir en uno mismo. No se trata únicamente de adquirir conocimientos, sino de comprender mejor el funcionamiento de la mente humana y desarrollar habilidades que contribuyan al bienestar integral.

Cada vez más estudios científicos demuestran que las personas que desarrollan habilidades emocionales tienen mayor capacidad para afrontar situaciones adversas, tomar decisiones acertadas y mantener relaciones saludables.

Entrevista al psicólogo Fernando Pena

Con motivo de la participación del psicólogo en el congreso, este medio le ha entrevistado para conocer un poco más acerca de su participación en uno de los eventos más importantes del mundo en materia de psicología.

Fernando, usted participará como ponente en el Congreso Mundial de Psicología y Psicoterapia 6.0. ¿Qué significa para usted formar parte de un evento de esta magnitud?

Formar parte del Congreso Mundial de Psicología y Psicoterapia 6.0 es, sin duda, un honor y un privilegio para un apasionado de la psicología y la comunicación como es mi caso. Estamos hablando de un espacio en el que se reúnen profesionales de todo el mundo con un objetivo común: mejorar la salud mental y emocional de la sociedad. Para mí, participar en este congreso significa aportar conocimiento, compartir experiencia clínica y, sobre todo, contribuir a que la psicología llegue cada vez a más personas de forma útil y comprensible. No se trata solo de ciencia, sino de impacto real en la vida cotidiana.

En años anteriores Feelink organizó los congresos más importantes de todo el mundo en materia de psicología. Sin duda, con la experiencia y el magnífico equipo humano que hay detrás lograrán que vuelva a ser un evento memorable.

Usted es conocido por su labor divulgativa en psicología. ¿Por qué considera tan importante acercar la psicología a la sociedad?

Porque la psicología no debería ser un conocimiento reservado únicamente a los profesionales. Todos necesitamos herramientas emocionales para vivir mejor: saber gestionar el estrés, afrontar pérdidas, manejar conflictos o construir relaciones saludables. Cuando divulgamos psicología, estamos democratizando el conocimiento. Estamos ayudando a que las personas comprendan sus emociones, sus pensamientos y sus comportamientos. Y eso tiene un impacto directo en la calidad de vida, en la convivencia y en el bienestar colectivo.

¿Qué papel cree que tienen congresos internacionales como este en la evolución de la psicología?

Los congresos internacionales son auténticos motores de cambio. Permiten compartir investigaciones, contrastar experiencias clínicas y aprender de diferentes enfoques culturales y científicos. La psicología evoluciona cuando dialoga, cuando escucha otras voces y cuando integra nuevas evidencias científicas descubiertas, a veces, en la otra punta del mundo. Este tipo de encuentros acelera y facilita ese proceso. Además, generan algo muy valioso: inspiración.

Los profesionales que asisten regresan a sus países con nuevas ideas, nuevas herramientas y una motivación renovada para ayudar mejor a sus pacientes. De hecho, lo que yo llevaré al escenario en el Auditorio Nacional de México es fruto de la inspiración tras tantos años sentándome en las butacas de auditorios similares y aprendiendo de los más expertos.

En su intervención, ¿qué mensaje principal le gustaría transmitir a los asistentes?

Me gustaría transmitir que la psicología es una poderosa herramienta de transformación personal y social. Que aprender a gestionar nuestras emociones no solo mejora nuestra vida individual, sino que impacta en nuestras familias, en nuestros equipos de trabajo y en nuestras comunidades. También quiero enfatizar que la salud mental no es un lujo ni una moda: es una necesidad básica para el desarrollo humano. Y cuanto antes incorporemos estas herramientas en la educación y en la vida cotidiana, mayor será el beneficio para la sociedad.

De hecho, desde la Asociación Española de Psicología Sanitaria AEPSIS, que presido, estamos tratando de incorporar la psicología en la atención primaria de tal manera que llegue un momento en el que todos tengamos un psicólogo de cabecera del mismo modo que tenemos un médico de cabecera. Esta situación va a llegar, estoy totalmente convencido.

Usted habla con frecuencia de la importancia de dejar un legado en competencias emocionales para las generaciones futuras. ¿Qué significa exactamente ese concepto?

Dejar un legado en competencias emocionales significa transmitir a las próximas generaciones algo más que conocimientos académicos. Significa enseñarles a comprender sus emociones, a manejar la frustración, a desarrollar resiliencia y a construir relaciones sanas que nos conviertan en una sociedad con una mayor inteligencia emocional. Si una generación aprende a gestionar mejor sus emociones, la siguiente tendrá menos sufrimiento innecesario, menos conflictos destructivos y más capacidad para cooperar.

Ese es el verdadero legado: crear una cultura emocionalmente inteligente que perdure en el tiempo. Trato de contribuir con las semillas que yo pueda plantar y que creen escenarios futuros con una mayor competencia emocional en la sociedad.

Desde su experiencia clínica y divulgativa, ¿cuáles son los mayores retos emocionales que enfrenta actualmente la sociedad?

Vivimos en una época de alta velocidad, hiperconectividad y exigencia constante. Eso genera niveles elevados de estrés, ansiedad y sensación de desbordamiento. Muchas personas sienten que hagan lo que hagan no son lo suficiente, que deben rendir siempre, que no pueden fallar y que no tienen espacio para parar y escucharse.

A esto se suma la dificultad para manejar la incertidumbre, que se ha vuelto cada vez más presente en nuestras vidas. El reto principal es aprender a vivir en este contexto sin perder el equilibrio emocional.

¿Cómo puede la psicología contribuir a construir una sociedad más saludable?

La psicología puede contribuir en múltiples niveles. A nivel individual, enseñando habilidades emocionales y cognitivas que permitan afrontar los retos diarios con mayor serenidad. A nivel familiar, mejorando la comunicación y fortaleciendo vínculos. A nivel educativo, incorporando programas de educación emocional desde edades tempranas. Y a nivel social, ayudando a diseñar políticas públicas que prioricen el bienestar psicológico. La psicología no solo repara lo que se rompe; también previene y fortalece.

Usted ha dedicado gran parte de su trayectoria a la formación y divulgación como por ejemplo con su libro «Las 10 claves del bienestar». ¿Qué le motiva a continuar en esta labor?

Lo que más me motiva es ver cómo el conocimiento psicológico transforma vidas. Cuando una persona aprende a entender lo que siente y adquiere herramientas para gestionarlo, su vida cambia. Y cuando ese cambio se multiplica en muchas personas, se genera un impacto social muy poderoso.

La divulgación es una forma de servicio. Es una manera de llevar la psicología más allá de la consulta y convertirla en un recurso accesible para todos.

¿Qué espera que los asistentes se lleven después de escuchar su intervención en el congreso?

Espero que se lleven claridad, herramientas prácticas y, sobre todo, inspiración. Que salgan con la convicción de que su trabajo como profesionales puede marcar una diferencia real en la vida de las personas. Y que recuerden que cada intervención psicológica no solo ayuda a un individuo, sino que puede influir en toda una red de relaciones humanas. Ese efecto multiplicador es lo que hace que nuestra profesión tenga un impacto tan profundo.

Mirando hacia el futuro, ¿cómo imagina la psicología dentro de 20 o 30 años?

Imagino una psicología mucho más integrada en la vida cotidiana. Una psicología más presente en las escuelas, en los lugares de trabajo, en las comunidades y en las políticas públicas. Veo una disciplina cada vez más apoyada en la tecnología, pero sin perder el factor humano que la caracteriza y que siempre va a ser imprescindible. Veo también una psicología abierta a otros campos y otras disciplinas.

En menos de 20 años la carrera de psicología tendrá una asignatura que se llamará microbiota y se estudiará cómo influyen este conjunto de bacterias, hongos y virus en nuestro estado de ánimo e incluso cómo determinan algunas de las decisiones que tomamos en el día a día. Veo también una psicología individualizada y personalizada basada en la genética de cada paciente y cómo el conocimiento del genoma potencia los efectos de la terapia adaptada al msimo.

Veo, por último, un impulso de la psicología centrada en lo neurobiológico y en la identificación de las funciones ya no solo de áreas cerebrales, que ya se conocen, sino de qué hacen neuronas específicas. Seremos capaces de ir más al detalle. En esta línea neurobiológica no es descabellado pronosticar una regulación emocional apoyada en circuitos biónicos que reconozcan una situación difícil y nos conduzcan a un comportamiento más adaptativo en ella.

Sería así como los vehículos que ya existen que, si detectan un peligro inminente en la carretera, frenan de golpe de forma autónoma incluso antes de que el conductor se percate del riesgo.

¡Qué interesante! para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría dejar a las nuevas generaciones de psicólogos y a la sociedad en general?

Me gustaría decirles que la psicología es una herramienta de esperanza. Que cada esfuerzo por comprender las emociones humanas contribuye a construir un mundo más empático y consciente. A las nuevas generaciones de psicólogos, les diría que nunca pierdan de vista el propósito de su trabajo: aliviar el sufrimiento y potenciar el bienestar. Y a la sociedad, que valore la salud emocional como un pilar fundamental del desarrollo humano. Porque lo que hagamos hoy en materia de educación emocional será el legado que reciban las generaciones del mañana.

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